En la actualidad resultaría difícil imaginar el lavado del cabello sin utilizar shampoo debido a sus capacidades de limpieza, protección y revitalización de la melena, motivos por lo que estos productos se encuentran entre los más demandados en el mercado de artículos de higiene y cuidado personal.
En términos generales, los shampoos están compuestos por dos tipos de sustancias: base limpiadora y extracto activo. La primera es una mezcla muy suave de tensoactivos seleccionados, es decir, productos sintéticos con poder limpiador que se combinan con agua, acondicionadores, suavizantes, colorantes y perfume.
En cuanto a los extractos, son tratados con conservadores para que se mantengan en buen estado, e incluyen, entre otros ingredientes, plantas, flores, esencias naturales y sustancias químicas que han demostrado su efectividad en pro de la salud capilar en exámenes de laboratorio. Sin ir más lejos, dicha "artillería" de compuestos tiene la propiedad de combatir problemas capilares específicos, por ejemplo, la corteza de limón es capaz de controlar la secreción sebácea, el abedul (tipo de árbol) constituye el "alimento" para cabelleras desvitalizadas y desnutridas, la manzanilla proporciona efecto calmante al cuero cabelludo sensible, la leche de almendras suaviza y el ginseng aporta brillo.
Ahora bien, además de los componentes extraídos de la naturaleza, la industria cosmética adiciona a los shampoos sofisticadas sustancias creadas en laboratorios. Entre ellas se encuentran queratina (proteína que fortalece al cabello), biotina (controladora de grasa), colágeno (aporta elasticidad), así como provitaminas y vitaminas (fortalecen, hidratan y dan brillo a la melena).
Variedades
Es necesario tener presente que cada tipo de cabellera requiere un shampoo específico, por lo que es conveniente elegirlo cuidadosamente. A continuación se describen las características de los diferentes productos para cada tipo de cabello:
Normal. Su uso conserva la fortaleza y suavidad de la melena, además de retirar impurezas y suciedad que se acumulan a lo largo del día; deben complementarse con la aplicación de acondicionador y tratamiento revitalizante (éste se usa cada 15 días).
Graso. Sus principios activos retiran el exceso de sebo y controlan la producción del mismo, pero es necesario que su aplicación se complemente con tónicos capilares, productos que acondicionan la melena y evitan la acumulación de grasa en el cuero cabelludo.
Seco. Contiene sustancias humectantes que fortalecen y revitalizan las fibras capilares; posterior a su aplicación es recomendable recurrir a acondicionadores nutritivos y utilizar cada 8 ó 15 días tratamientos especiales para que la cabellera se hidrate a profundidad, mejore su textura, adquiera brillo y esté protegida de las agresiones ambientales.
Fino y delicado. Su formulación incluye vitaminas, proteínas y humectantes que acondicionan, protegen, aportan volumen, revitalizan y facilitan el peinado de la cabellera.
Rizado. Este tipo de shampoos proporcionan hidratación y ayudan a definir los rizos, pero es fundamental que se complementen con acondicionador, cremas para peinar y tratamientos de la misma línea. Así, la cabellera lucirá en todo su esplendor.
Teñido o con permanente. Están enriquecidos con vitaminas, filtros solares y aceites que incrementan la duración del color y brillo, además de mantener los rizos de la base en buenas condiciones; al mismo tiempo restauran la estructura, protegen, humectan y suavizan el cabello. Es necesario utilizar, adicionalmente, hidratantes capilares en crema (cada 15 días) y mascarillas (una vez al mes), pues de esta manera la melena se conservará saludable y radiante.
Anticaspa. Combinan agentes limpiadores que respetan la flora microbiana normal del cuero cabelludo y sustancias que favorecen la eliminación de escamas, atacan al hongo causante de la caspa (Pityrosporum ovale) y dejan el cabello suave y brillante. Se recomienda aplicar este tipo de shampoos cada tercer día en dos tiempos, es decir, primero se debe dar masaje para despegar las placas y, posteriormente, conviene dejarlo en la cabellera durante cinco minutos para que actúe.
Caída del cabello. Favorecen el mantenimiento de la melena, estimulan la actividad de la raíz, frenan la caída y preservan el grosor del cabello; muchos de estos shampoos tienen como principio activo minoxidil, sustancia que incrementa el flujo sanguíneo en el cuero cabelludo, característica que le permite proteger la fase de crecimiento del cabello.
Antipiojos. Contienen sustancias insecticidas (como permetrina) que matan a los piojos sin maltratar al cabello; deben aplicarse en el cuero cabelludo durante el baño mediante masaje firme con las yemas de los dedos hasta formar abundante espuma, la cual debe cubrir perfectamente la cabeza y actuar aproximadamente durante 10 minutos.
Antiseborrea. Formulados con sustancias limpiadoras y principios activos que tienen la propiedad de controlar la secreción excesiva de sebo, descamación y comezón, además de proporcionar efecto calmante al cuero cabelludo.
Infantil. Están provistos de sustancias que limpian delicadamente el cuero cabelludo de bebés y niños.
2 en 1. Sus ingredientes limpian perfectamente la cabellera y, al mismo tiempo, la acondicionan proporcionándole suavidad, hidratación, brillo y volumen. Su fórmula balanceada restablece el equilibrio y brillo natural del cabello, protege la fibra capilar y facilita el peinado.
Técnica de lavado
Es importante considerar que aunque el producto es fundamental en la limpieza capilar, no realizará todo el trabajo, pues la técnica de lavado empleada resulta crucial. A continuación se describen los pasos a seguir para retirar la suciedad de la cabellera:
- Cepillar el cabello antes de lavarlo, pues esta acción ayuda a eliminar polvo y células muertas, así como a estimular la circulación sanguínea del cuero cabelludo.
- Mojar la melena con agua tibia o fría.
- Aplicar el shampoo desde el cuero cabelludo hasta las puntas proporcionando suave masaje circular con las yemas de los dedos.
- Enjuagar perfectamente y repetir el paso anterior.
- Retirar toda la espuma con agua y aplicar acondicionador, el cual deberá dejarse actuar algunos minutos (el tiempo varía según el fabricante) y, posteriormente, enjuagar la melena.
- Secar el cabello con una toalla, sin restregarlo.
- Peinar como se acostumbra.
En la actualidad no hay excusa para lucir una cabellera descuidada, pues la gran variedad de productos que ofrece la industria cosmética están dirigidos a tratar problemas específicos a la vez que retiran suciedad e impurezas
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